noviembre 25th, 2016 | | Deporte, Mindfulness

Mamá no está loca… La ‘otra’ crónica del Maratón Alpino Jarapalos 2016

Voy a empezar esta crónica sobre el Maratón Alpino Jarapalos 2016 al revés, por la dedicatoria.

A mis hijos, Claudia y Jaime, los únicos seres capaces de entender TODO lo que hago.

Me juego la cabeza a que 8 de cada 10 corredores del Maratón Alpino Jarapalos que el pasado sábado participaron en la mítica carrera de montaña han oído a lo largo de los últimos meses en alguna ocasión cómo la gente los tomaba por locos… a mí, para enfatizar el calificativo han llegado a decirme que debo de padecer alguna enfermedad mental por el hecho de entrenarme para correr una maratón alpina.

Esto, a los que sois muy deportistas de toda la vida no os pasa porque vuestro entorno está más que habituado a vuestros entrenamientos, carreras, sacrificios, logros… pero para las mujeres madres cercanas a los 40 con escasa trayectoria deportiva, la participación en maratones y más si son de montaña, como que es impropia.

Entrenamientos para la maratón alpina Jarapalos

En septiembre comenzaron los entrenamientos sin margen para una tregua…

La verdad que todo lo que se dice desde el cariño no puede ofender como no me ha ofendido a mí en este caso. Pero confieso que desde que tomé la decisión de correr el Maratón Alpino Jarapalos la preparación de esta carrera me ha pesado más en la conciencia que en las piernas. Y es que mientras que la puesta a punto de las últimas dependía exclusivamente de mí, el de la cabeza es el músculo de mi cuerpo más vulnerable a factores externos.

A mediados de julio, aún bajo los efectos de la resaca del concierto de Love Of Lesbian en Barcelona, sonó el despertador bien temprano en la habitación de nuestro hotel. Junto al móvil, silenciado para que los guasap de las Maripuris no despertaran a Jaime, puse mi tarjeta federativa y la de crédito para tenerlo todo listo en el momento en el que se abriera el plazo de inscripción en el Maratón Alpino Jarapalos que se celebraba el 19 noviembre. A oscuras, sólo iluminada por la luz de la pantalla del teléfono, introduje todos mis datos, informé a Paqui y a Ñusi de que ya estaba hecho, y volví a acostarme. Ahí empezaba ya a dar signos de locura, supongo.

Tras un verano de mucho viajar y poco correr, llegó septiembre y con él sus miedos ante el reto que me esperaba a la vuelta del verano…  aunque todo apuntaba que dos meses y medio de entreno serían suficientes para una que ya había corrido ultramaratones, la verdad es que hacía casi un año que no levantaba cabeza con las lesiones y me faltaba montaña y larga distancia. Muchos kilómetros y mucho desnivel me separaban de la meta del Maratón Alpino de Jarapalos.

Empieza el entrenamiento para Maratón Alpino Jarapalos

Menos cabeza y más corazón, como decía el estado de Ñusi en el móvil. Así que empezaron los madrugones de los domingos y los esfuerzos titánicos por cambiar los tacones por zapatillas para ir a las nocturnas de los jueves tras largas jornadas de trabajo. Con la certeza absoluta de que no tenía margen para sucumbir a la desgana de acudir a todos los entrenamientos, fueron cayendo uno tras uno. La montaña no te permite improvisar, si estás desentrenad@ es más que probable que tengas que abandonar.

Preparación Maratón Alpino Jarapalos

Unas de nuestras últimas rutas, 38 kilómetros, 6 horas, 3.000 metros de desnivel…

Y luego estaban esos Arapahoes… más fuertes que el vinagre, con unas Maripuris en estado de eclosión total. Ñusi recién salida de una lesión larga, pero con unas piernas y un corazón con memoria de elefante… no como los míos, más bien de pez, a juzgar por los malísimos ratos que estaba pasando. Paqui en uno de los mejores momentos de su trayectoria como trail runner, encabezando todas las salidas junto a los compañeros más rápidos… Digna de ver, en serio. Yo les decía: “no se puede salir con vosotros a correr, habéis puesto la nota de corte en mí, por detrás ya no entra nadie”…

Un día estaba tan cansada que, cuando ya habíamos terminado de correr y el grupo estaba metiendo las piernas en el río para descargarlas, rodé en la bajada hasta caer sobre ortigas, cardos y zarzas. No me cabían más arañazos ni ampollas en la piel… hasta fiebre me subió por la tarde… Supongo que se acrecentaba así el mito de mi locura entre mis conocidos, como la Reina Juana, jajaja.

Preparación Maratón Alpino Jarapalos, ortigas

Un día para olvidar…

Cierto que mi estado físico mejoraba con cada entrenamiento. Hasta me planté en la Media Maratón de Granada e igualé mi mejor tiempo (1hr y 50 minutos) sin haber pisado apenas asfalto. Pero no lo suficiente para disfrutar de las salidas… me costaba tanto seguir el ritmo y, lo que era peor, me costaba tanto tener que lidiar con esa inseguridad sola y en silencio por temor  a que la incomprensión de los míos acabara de hundirme. Total, si me iban a decir que estaba loca mejor me guardaba mis miedos.

Y llegó día. El despertador sonó a las 4 de la mañana. Habíamos quedado a las 5 para salir camino de Alhaurín de la Torre (Málaga) todos los Qualquieras. Pues ya estábamos montados en la furgoneta camino del manicomio y se conoce que entre loc@s nos entendemos bien, porque empezaron las bromas y la tensión iba aflojando conforme nos acercábamos a la salida.

Una tontería: cómo me gusta eso de “que pocas ganas de correr tengo” cuando te quedan 44 km por delante. En serio, es terapéutico oírlo de boca de las máquinas que te acompañan.

En mitad de un ambiente inmejorable, se oyó el disparo de salida. Los Qualquieras nos abrazamos y nos deseamos toda la suerte del mundo para afrontar aquel reto, cada un@ rumiando sus objetivos personales. El de Manu bajar de 6 horas, el de Paqui bajar de 7 horas, el de Ñusi… lo cuenta ella en su crónica pero os lo adelanto: llegar conmigo. El mío, de verdad, el de siempre: terminar, hacerlo contenta, y no ser la última.

Suena el disparo de salida en Jarapalos

El Maratón Alpino Jarapalos es una carrera de montaña impresionante por su inmejorable ambiente (malagueñ@s, me pongo muy pesada, pero es que ¡qué buena gente sois! Lo digo siempre que puedo), su organización, con un voluntariado hípermotivado, un lujazo de avituallamientos  y un recorrido que reúne todo lo que un corredor de trail le puede pedir a la montaña: subidas a diez uñas, bajadas de vértigo, falsos llanos para correr hasta hartarte y todo en un entorno precioso –palmeras, ¿arena en mitad del bosque? ¿es verdad?- y una temperatura ideal.

Salida de la Maratón Alpino Jarapalos, el equipo de los Qualquiera

Salida del Maratón Alpino Jarapalos, el equipo de los Qualquiera

Ahora que… de todo te hartas. Jajaja, como resumía Paqui: “En esta carrera, cuando estás subiendo estás deseando bajar y cuando estás bajando estás deseando subir”. Exacto. El desnivel es de lo más ‘pro’ que te puede ofrecer una maratón alpina, casi 5.000 metros acumulados, así que os podéis imaginar. Yo dudé un poco de si llevar bastones porque llega un momento en las subidas que te quieres arrancar las lumbares del dolor, pero no estoy acostumbrada a llevarlos y sabía que llegaría ese momento de la carrera en el que te pesan hasta los cordones de las zapatillas así que, afortunadamente, me bastó con un palo para afrontar la interminable subida que hace del Maratón Alpino Jarapalos una carrera de montaña épica.

Maratón Alpino Jarapalos 2016

Foto: José Miguel Muñoz de Mountainrunning Photo

Cuando llegué a la cima, como Ñusi se sabía el recorrido de memoria, le pregunté: “¿Hemos terminado de subir?”, me dijo que sí, besé mi palo como si fuera el báculo con el que Moisés convocaba las plagas de Egipto y lo tiré al monte.

Al igual que en el Ultra de Sierra Nevada hice casi todo el recorrido sola pero a escasos metros de distancia de mi liebre. La verdad que me he acostumbrado a este sistema y, aunque pudiera -que no es el caso-, no pretendo encabezar nunca la carrera. Me gusta seguir a alguien y, en este caso, seguía a la mejor, así que eso me aportaba un plus de seguridad. Cuando veía que entre nosotras se interponían más corredores de la cuenta, pedía permiso para adelantar y flipaba conmigo misma. Yo, ¡¡adelantando en Jarapalos!! Jisús.

Maratón Alpino Jarapalos

Recuperar el aliento y seguir…

He de decir que éramos pocas las mujeres y, aunque esto desgraciadamente no es ninguna novedad en las carreras de larga distancia tanto en montaña como en asfalto, esa situación no fue óbice para hacernos sentir en minoría.

A Jarapalos se va a correr, sea lo que sea lo que tengas entre las piernas.

Salvo alguna situación cómica con algún corredor ‘inspirado’ por la inscripción de nuestras faldas en el trasero:, fue un auténtico placer sentir el aliento y la admiración de los participantes varones que íbamos dejando atrás. Una verdadera lección de igualdad sin paternalismos.  Gracias chicos.

Y así fueron cayendo los kilómetros uno tras otro. Yo me dedicaba a escribir mentalmente esta crónica y me acordaba mucho de mis enanos, de lo orgullosos que iban a estar de su mamá, si no ahora, que aún son pequeños para entender la magnitud de superar este reto, cuando fueran más mayorcitos y les contara cómo se afronta en la vida una situación difícil, que requiere de mucho esfuerzo y sacrificio, que entraña sus riesgos pero también te reporta una enorme satisfacción.

Maratón Alpino Jarapalos

Ensimismada en mis pensamientos, así se pasa una buena parte de las carreras

Ensimismada en estos pensamientos –y en lo que me dolía tó, y en no dejarme los dientes en el suelo en las bajadas, no os vayáis a creer- llegamos al 38 y nos encontramos con Manu (Fernández) y supongo que sentí la alegría del que encuentra un amigo en medio del campo de batalla. Qué subidón me dio, Manu! Iba andando y, aunque de buena gana yo también habría echado el pie a tierra, Ñusi que estaba desatada no me lo iba a consentir así que busqué un cómplice en el Arapahoe, un compañero de fatigas, y le dije “vamos, que te vienes con nosotras sí o sí”.

Maratón Alpino Jarapalos, llegada a meta

Nuestra llegada a meta. Objetivo cumplido, llegar contenta… más que cumplido

Yo creo que en algún momento estuvo a punto de llorar, o al menos se le escapó la lagrimilla de la desesperación por llegar, pero… ¡y lo emocionante que fue llegar los tres cogidos de la mano! Y la sensación de pisar la alfombra verde y oír cómo el speaker decía: “Ahí entran tres bicharracos y mirad que cara de felicidad traen!!!!” (bueeeno, Manu, feliz todavía no estaba, pero lo estaría dos segundos después). 7 horas y 7 minutos después del pistoletazo de salida, el abrazo que nos dimos fue, sin duda, el mejor resumen que puedo hacer de la crónica de esta carrera…

Salida de la Maratón Alpino Jarapalos, el equipo de los Qualquiera

Freno aquí en seco antes de terminar esta crónica de Jarapalos…

Ñusi y Paqui, Maripuris todas, aquellas que también lo son sin saberlo porque se les ha puesto entre ceja y ceja conseguir algo que la gente normal ni se plantea ni comprende cómo podemos hacerlo: no estamos locas, que sabemos lo queremos.

“Mamá no está loca: mamá es una mujer fuerte, valiente y tenaz”, mi mantra para esta carrera.

Me llevo otra carrera a la buchaca de las experiencias inolvidables. Duele, claro que duele, pero es que en esta vida, como casi todo lo que merece la pena, las mayores recompensas están precedidas de un gran esfuerzo. Así me lo enseñaron a mí, así me lo ha demostrado la vida y así se lo quiero transmitir a mis hijos.

Cuando era pequeña no sobresalía especialmente en nada pero era cabezona y constante así que al final me salía casi todo lo que quería sacar adelante. En una ocasión, leí algo así como “ten cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad” y no puedo estar más de acuerdo. Aunque mucha gente piense que las cosas no son así de fáciles… ¿Quién dijo fácil? La clave está en leer las palabras que no están escritas, las que separan “lo que deseas” de “puede hacerse realidad” y que no son otras que “si crees en ti, trabajas duro y no abandonas ante las adversidades”.

2 comentarios en “Mamá no está loca… La ‘otra’ crónica del Maratón Alpino Jarapalos 2016

    • En eso creo que no tengo remedio… algunas personas necesitamos que alguien crea en nosotras para creer en nosotras mismas… en ese grupo me encuentro yo. Asi que me siento muy afortunada y rezo por toparme con mucha más gente como tú porque me harán grande!

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede utilizar estos atributos y etiquetas HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>